La Subsecretaría General de Cultura de San Isidro presentará el jueves 21 de junio, a las 19, en la Quinta Los Ombúes, Adrián Beccar Varela 774, San Isidro, el libro Todos mis nombres, de la vecina de San Isidro Mónica Dawidowicz, que relata en tono autobiográfico su conmovedora historia como sobreviviente del Holocausto. Eleonora Jaureguiberry, a cargo de la mencionada área municipal, y el abogado constitucionalista Daniel Sabsay acompañarán a la escritora durante el acto.

La historia conmueve. Dawidowicz nació en el húmedo y oscuro sótano de la casa donde vivía su familia junto a otras en el gueto Jaludna, en Lida, Polonia (actual Bielorrusia), y cuando tenía tres meses, su padre, para salvarla, la pasó por un hueco del alambrado del gueto a las manos de una mujer no judía que vivía en la calle Rzeczna. Rojele (Mowszowicz), que le pusieron sus padres, asesinados por el nazismo junto a Neja, una de sus hermanas; Irina, el dado por sus padres postizos, los Shipula, Raquel y Mónica, que usa con el apellido de casada, Dawidowicz, son los cuatro nombres de la escritora en su dura y, a la vez, esperanzadora existencia.

A dos años del fin de la guerra, un familiar lejano se enteró que había sobrevivido y pudo llevársela pese a la resistencia de los Shipula. Llegó a la Argentina clandestinamente en 1947, gracias a un tío paterno, tras deambular por distintos lados y estar en un orfanato de la Cruz Roja en Suecia. El primer recuerdo de su niñez es de los seis años en Uruguay, antes de llegar a nuestro país. Todo lo anterior lo supo por su hermana Ester, diez años mayor, otra sobreviviente, que reside en Israel y con la se reencontró a sus 21 años.

“Me enorgullece presentar el libro en San Isidro, es mi lugar. ¿A quién se lo dediqué?, a todos mis padres. A los que me honraron con la vida y se desprendieron de mí para salvarme, porque tenían claro su destino, y a los Shipula, que se pusieron en riesgo al protegerme y, si bien no tengo recuerdos de esa época, sí conservo fotos, en las que me veo como una niña alegre, cuidada. Y también a mis tíos de aquí -dijo Dawidowicz-, que me han querido y educaron en libertad”.

Mónica logró superar todos los obstáculos y transmite su mensaje cada vez que puede. Se casó con Julio, tiene tres hijos, Marina, Paula y Nicolás (además de dos de su marido) y seis nietos. Hijos que la empujaron a escribir su experiencia, una tarea que le llevó dos años y medio de ahondar en documentos y fotos, recabar testimonios de Ester, sus dos tíos y un primo, únicos sobrevivientes de su familia, y de escritura, como medio sanador.

“Es indispensable seguir difundiendo lo que pasó con el nazismo, hasta dónde puede llegar la maldad del hombre. Pero soy optimista, creo firmemente en la bondad, debemos estar en alerta, prevenidos, y educar para la paz y el cuidado del otro”, concluyó la escritora.

La presentación del libro (Editorial Wolkowicz), que vendió 2.500 ejemplares y va por su segunda edición, se anuncia bajo el título Del Guetto de Lida a San Isidro, 1941-1947, y es parte del ciclo “Soy de San Isidro, y…”, la primera actividad de Custodios de la Quinta, la flamante asociación de amigos conformada para apuntalar, organizar y difundir las actividades del museo.

“Para nosotros es una gran satisfacción presentar este libro revelador de una vecina que es un orgullo para San Isidro por su ejemplo y tarea de divulgación del horror que significó el Holocausto”, expresó Donata Chesi, miembro de la mencionada asociación.

+ Entrada libre con un bono contribución sugerido