Anoche, la Vigilia del 9 de Julio fue una verdadera fiesta popular con música rioplatense, chocolate caliente y fogones en las esquinas para mitigar el frío, y un Himno Nacional cantado con fervor por los miles de vecinos que se reunieron en la Plaza 9 de Julio, en Martínez, embanderada de celeste y blanco.

“Esta plaza unida por diagonales es el símbolo de la unión de los argentinos, más allá de toda diferencia. Los sonidos que estamos escuchando a lo lejos de los chicos son sonidos de vida y esperanza, la esperanza de pensar que con trabajo, esfuerzo y estudio vamos a superar las dificultades”, expresó el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que agradeció a las fuerzas vivas presentes en el acto y recordó cuando en plena crisis de 2001 se sumó a un grupo de vecinos que espontáneamente se nuclearon por entonces en el paseo de Monseñor Larumbe y Necochea para cantar el himno dando origen a esta Vigilia que ya es tradición y símbolo de unidad en San Isidro.

La Banda de Música de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de San Isidro interpretó el Himno Nacional a las 00.00 del viernes 9, no faltaron las marchas de San Lorenzo y Avenida de las Camelias, ni la lluvia de papelitos con los colores patrios que lo cubrieron todo, incluida la delegación local de ex combatientes de Malvinas.

Antes, desde las 23, Cecilia Bonardi (voz) y Nico Posse (teclados) subieron al escenario para interpretar canciones rioplatenses muy conocidas por todos, desde Naranjo en Flor, Sur y Alfonsina y el mar, y Candombe para Gardel hasta Milonga de mis Amores, entre muchas otras, que forman parte del repertorio con el que representarán al municipio de San Isidro en la 11° Cumbre Mundial del Tango, que se realizará en octubre próximo en Melilla, España.

“Tuvimos una noche intensa, de encuentro, iniciada por dos excelentes músicos de San Isidro que nos emocionaron con un repertorio a la medida de esta fecha trascendental para todos los argentinos”, expresó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro.

“Fue muy especial acompañar la espera del 9 de Julio con nuestra música y en esta plaza tan hermosa. Música que genera comunión, acompaña y aloja”, comentó Bonardi, a poco de dejar el escenario.

Mientras tanto, los grupos scouts Santa Teresita del Niño Jesús, San Francisco Javier, San José Obrero y Padre Tissera prepararon y repartieron gratis chocolate caliente, escarapelas y banderas argentinas, agitadas sin pausa, y mantuvieron leños encendidos en las esquinas para hacerle frente al frío. En la vereda de la calle Córdoba, la parrilla de la Asociación Cooperadora de la Escuela N°9, otra de las instituciones centrales del barrio, con su menú de choripan y hamburguesas.

“Estamos en una plaza que reúne a la familia en torno a esta fecha, pero que también nos encuentra en muchos otros eventos alrededor de la cultura. La familia, la Patria y la cultura son aspectos centrales de nuestras vidas que nos identifican como argentinos”, expresó el padre Marcelo Piris, párroco de la iglesia de Santa Teresa del Niño Jesús, a metros del paseo, que además llamó a dar gracias por nuestra condición de argentinos con la esperanza de seguir construyendo una patria de hermanos.

Poco después, apenas asomó el 9 de julio, los miles de vecinos llegados desde distintos puntos del municipio recibió los 202 años con tres ¡Viva la Patria! que retumbaron en cada rincón de la plaza y en los corazones.