La muestra se inauguró ayer y podrá visitarse hasta el 28 de febrero, en Libertador 16.208. Gratis

Anoche se inauguró en Central de Procesos, Av. del Libertador 16.208, San Isidro, Una dulce y recurrente insistencia. Inventarios fantasmas, la exposición que reúne a los proyectos ganadores de la I edición del Premio Artes Visuales Municipio de San Isidro Kenneth Kemble, organizado y producido por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. La muestra, con acceso gratuito, permanecerá abierta hasta el 28 de febrero.

A tono con el espíritu del concurso, enmarcado en una política pública de incentivo, apoyo y acompañamiento institucional al desarrollo de la producción poética, reflexiva y crítica, la exposición exhibe las piezas realizadas por Juan Gugger (Gran Premio/Todo lo desvanecido ha sedimentado en las superficies), Lucila Guerrero (Premio Beca Residente/Monumento Natural) y Florencia Caiazza (Premio Beca Joven/ Cómo se afectan/Color Municipal).

“Hubiera sido mucho más sencillo premiar obra terminada, pero decidimos asumir riesgos, embarcarnos con los artistas, incentivarlos y apoyarlos en el desarrollo poético de sus proyectos. Es una gran alegría colaborar desde lo institucional para que las carreras de estos artistas crezcan y ver como esas ideas iniciales y latentes, entre marchas y contramarchas, finalmente se materializaron y seguirán circulando por muchos otros ámbitos”, dijo Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, durante la apertura de la muestra.

La muestra se inicia con Gugger y su conjunto escultórico de calcos en micro hormigón y mallas metálicas que evoca, de algún modo, el packaging y las cajas de cartón. Casi como en un paisaje urbanístico, aparecen registros de diseños, patrones, texturas y huellas en alusión a la problematización de lo que es el desecho en la sociedad de consumo.

“Gran parte de mi trabajo aparece en mis caminatas por las ciudades. El tema de la caja surgió en Bogotá, donde levanté varios envases dela calle para ver qué podía hacer con ellos. Luego surgió transformar eso que circula y es muy débil en algo pesado, concreto y rígido, en la búsqueda de la permanencia y lo estable”, expresó Gugger, que exhibe cajas recolectadas en La Plata y llegó con este mismo proyecto a galerías de esa ciudad, Paris y Miami, y, por estos días, al 72° Salón Nacional de Rosario.

En otra sala, una vitrina con dibujos, registros y referencias escritas aproximan a las cerámicas colgadas, bajo y sobre relieve, que evocan a las plantas del bosque de la ribera de San Isidro. “El proyecto me permitió ampliar mi mirada artística, abarcó fotografías que trabajé en cianotipia, hice videos y dibujos que generaron nuevos discursos a través de las imágenes que iba obteniendo hasta llegar a la arcilla, en esa especie de inventario entre copias, positivos y negativos”, explicó Guerrero.

Varios videos sintetizan el trabajo realizado por los ganadores entre el 5 de octubre de 2107 y 15 de mayo pasado. En el caso de Caiazza con la Casa de Cultura de Boulogne en el centro de la escena, donde instaló su taller para reflejar la tensión entre lo público y lo privado. Un trabajo in situ que derivó en una serie de tejidos que remiten a los antiguos colores del edificio.

“La poca gente que había en el lugar en el verano hizo que el espacio tomara protagonismo. Con dos agujas y punto Jersey exploré pensando en la pintura pero desde lo textil, ensayos cromáticos basados en una paleta de colores entre el lila y el verde en los que la textura pasó a segundo plano”, contó Caiazza, cuya obra se filtra tímidamente en la sala de Gugger, dando cuenta de un recorrido integral.

Andrés Labaké, jurado y tutor del concurso, y curador de la muestra, destacó que los ganadores coincidieron al hacer un trabajo de investigación poética de campo, de contexto específico. “Y coincidieron, además, en el intento de armado de archivos o inventarios ficcionales que intentan dejar constancia de cosas que devinieron en otras o, directamente, ya no existen. Es decir -explicó Labaké, que ya está trabajando con los ganadores de 2018-, la insistencia en los tres de objetualizar el vacío, de materializar y catalogar las ausencias, de organizar provisoriamente los restos inasibles”.

Coincidencias que se extendieron al valorar este premio federal y gratuito que en su primera edición (2017) recibió 258 proyectos en una amplia gama de disciplinas, contó en el jurado, además de Labaké, con Eduardo Basualdo y María José Herrera, y entregó $180.000 en premios, 100.000 para el Gran Premio y el resto, en partes iguales, para las otras dos categorías.

“El Kemble es una rarísima y muy interesante excepción en el espectro de concursos de la Argentina porque posibilita, a partir de una beca, la investigación de la práctica artística. Es lo que necesitamos, que nos apoyen para trabajar”, expresó Caiazza, en un concepto compartido con sus colegas.

 

+ La muestra podrá visitarse de lunes a viernes, de 9 a 18, y los sábados, de 15 a 19, salvo en el horario de verano, del 2 al 18 de enero, en la que estará abierta de lunes a viernes, de 10 a 17. El 24 y 25 de diciembre, y el 31 de diciembre y el 1 de enero, cerrada.

+ Más información: centraldeprocesos@sanisidro.gov.ar

San Isidro, 15 de diciembre de 2018