Del 20 de julio hasta ayer, más de 2500 personas participaron de las actividades del Museo del Juguete

Literalmente invadido. Pero una invasión esperada y bienvenida, la de cientos de chicos y chicas que ayer fueron de una sala a otra con sus disfraces. Es que el Museo del Juguete invita durante estas vacaciones de invierno a Jugar a ser lo que sea, una gran fiesta del disfraz para ponerse en la piel de personajes, seres fantásticos, animales reales o ficticios y todo lo que la imaginación mande. Baúles para revolver de lo lindo y percheros para buscar y ponerse el disfraz que disparó la fantasía de los chicos y también de muchos adultos que se entregaron con ganas al juego.

“Este es un museo que nos propone una inmensidad de experiencias lúdicas. Esta vez, el disfraz es la gran excusa para jugar a soltar la imaginación en un ámbito que fomenta y celebra el encuentro entre los más chicos y también el de éstos con los adultos, porque todos somos capaces y tenemos el derecho a jugar”, comentó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, bajo cuya órbita se encuentra el museo.

Chicos y chicas disfrazados, tirando de un autito con una soga, animales alados, collares, coronas y papás tan entusiasmados con la rayuela o el balero como sus hijos. También abuelas y abuelos, que los hubo, y muchos, con la nariz pegada a la vitrina recordando el Ludo. Todo fue parte ayer de una postal en la que el juego fue protagonista.

“Relinda la idea de disfrazarse”, comentó Ana Passelli que se entregaba en una de las salas con su hija Paloma, de 6 años y feliz con su disfraz, al juego de ingenio Cercando al tigre.

El parque, ideal para la ronda de mate, no se quedó atrás. Se saltó la soga, se hizo girar aros por la cintura y varias mesas con juegos del mundo invitaron a poner manos a las fichas. “Es fácil y está rebueno. Yo le tengo que dar fichas a ella, simple”, intentó resumir Milena (9) el juego Quarto, en el parque y con su mamá Silvina del otro lado del tablero. Dos debutantes en el museo que desde ayer seguramente serán habitúes de la casa de Lamadrid 197, en Boulogne.

No muy lejos, en una soga que iba de árbol a árbol, más disfraces a mano, desde hadas y animales hasta seres voladores, insectos y más, a tono con el verde y la naturaleza. Igual que en el interior, donde los disfraces guardan sintonía con las piezas de la colección permanente exhibida en cada sala.

“Felices por la convocatoria y las ganas del público de vivenciar el museo y ser parte de esta fiesta del disfraz que seguirá durante todas las vacaciones. Desde el sábado 20 de julio hasta hoy (por ayer) recibimos 2528 personas”, comentó entusiasmada la directora del museo, Cecilia Pitrola.

Las selfies con disfraces, máscaras, coronas, sombreros, antifaces, collares y otros accesorios fueron una tentación. Todo estaba al alcance de la mano y listo para despertar fantasías. “Es un poco volver a la niñez. Mi hija es bastante tímida, pero ya está jugando con otra chica, buenísimo. ¿Yo?, buscando mi disfraz”, dijo Matías Altamirano, de Villa Adelina, con la mirada fija en Alma, de 4 años.

En tanto, en un salón, veinte chicos acompañados por un adulto participaron del taller #Actívense, de Espacio Nixso (uno de los tantos programados para el receso invernal), donde armaron un prendedor luminoso y, como cierre, participaron de una coreografía grupal entre mágicas luces y sombras.

“Llegamos hace cinco minutos y no paramos. Es genial el museo, no lo conocíamos. Es clave para los chicos no sólo ver vitrinas, sino que también interactúen entre ellos y sean parte del juego”, dijo Lorena Storchi, de General Pacheco, mientras sus sobrinos, los mellizos Tomás y Santiago (6) llegados de San Luis, no paraban de probarse cuánto disfraz encontraban.

A esa altura, Matías Altamirano, junto a su hija, ya había hallado el suyo, de pirata, con pañuelo en la cabeza, parche en el ojo y muñón con gancho apoyado sobre la mesa bajita. Y las rodillas apretadas y las sonrisas incontenibles.

+ El museo abre de miércoles a viernes, de 11 a 17, y sábados y domingos, de 13 a 17. Bono contribución, $10. Estacionamiento gratis y bar. Más información de las actividades y talleres de estas vacaciones de invierno, www.museodeljuguetesi.org.ar

San Isidro, 28 de julio de 2019