Organiza la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro, hasta noviembre y con entrada gratis 

Molinos, robots y flores solares están girando y abriéndose en Central de Procesos. Son parte de las piezas del artista Joaquín Fargas que dan vida a 500+50. Proyecto Utopía, una muestra (o experiencia) que abrió ayer formalmente y nos anima, en el propio hacer, a pensar sobre la problemática ambiental del planeta y en sus posibles soluciones, a 500 años de la muerte de Leonardo Da Vinci y a 50 años de la llegada del hombre a la Luna.

Dos mesas largas de trabajo llaman de entrada a adentrarse en el mundo de Fargas. Modelos para armar en pocos pasos y en un aglomerado con fibras de madera, de un molino a una especie de bicho intrigante, Glaciator.

“En Central de Procesos siempre sucede una exploración que provoca, un lugar donde los artistas están invitados a algo que no están habituados, a mostrar sus procesos y de qué estopa está hecho su trabajo. Ahora, con Joaquín Fargas, cuyas piezas son una síntesis que nos ayudan a entender un poco más eso que está ocurriendo en el mundo y que, de un modo u otro, nos involucra a todos”, dijo anoche en la apertura Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, bajo cuya órbita está Central de Procesos.

Tras el cortinado, un espacio inmersivo de contemplación y reflexión. En un extremo, Glaciator con sus ruedas girando. Un dispositivo robótico, solar, de aluminio y creado por este artista/ingeniero, que en 2017 y durante una expedición rusa a la Antártida compactó y transformó nieve en hielo para dar, tal vez, el primer paso que lleve a acelerar el proceso de glaciación.

El sonido de su motor se mixtura con el de témpanos de hielo en el mar chocando entre sí, a la deriva. Es parte de un video de Fargas que se proyecta en las tres paredes de la sala. Una escena salvaje, vital y, a la vez, apocalíptica.

“Algo tenemos que hacer, julio pasado ha sido el mes más caliente en el hemisferio norte en la historia conocida de toda la humanidad. Glaciator podría sintetizar, tal vez la capacidad que tenemos los seres humanos de poder emprender alguna tarea que en apariencia nos supera, pero que de alguna manera debemos empezar”, comentó Fargas, que desde hace 20 años mixtura ciencia, arte y tecnología, y es el creador del Exploratorio, en San Isidro.

Un artista consciente de que el impacto de sus criaturas es insignificativo, pero que tal vez puedan ser la idea primigenia para pensar en alguna tecnología que a futuro permita producir un verdadero cambio ambiental.

Las mesas de Central invitan a seguir su recorrido esperanzador, a ponerse en acción, a buscar soluciones. Están a mano las maderas, los motores y las lámparas halógenas para dar vida a nuestros propios modelos solares, mientras otro video, de Nicolás Muñoz, premiado y enriquecedor, muestra las marchas y contramarchas que conllevó la gestación y concreción de Glaciator.

Mantener apretado un botón rojo hace que una especie de bicho solar mueva sus largas patas. En tanto, los molinos giran sus aspas. Gemelos en pequeña escala y mucho más simples de los que instaló en la Antártida, capaces de congelar el agua del ambiente y producir hielo. Fargas los llamó Don Quijote contra el cambio climático y son algunos de los dispositivos englobados en su proyecto Utopías.

En otra sala, una larga mesa que sigue su mecánica: asociar libremente, crear, buscar soluciones a problemas, ambientales o los que sean. Herramientas sobran, destornilladores, pinzas, trozos de maderas, alambres, tornillos, botones, cintas adhesivas, hilos, tanza, pegamentos, tijeras, broches y más…

El público se sienta, o sigue parado, y crea, prueba, ensayo y error. Todo vale. Todo está en cajas, pero pronto se desordena, y está bien. Aparece una especie de mini catapulta que dispara inofensivas flechas de madera ¿El blanco?, un dispositivo en madera y con globos creado por otra persona. De la contemplación y la reflexión, al juego y las risas. Otra creación, una incubadora de bichos luciérnaga. Y otra, una máquina que nos transporta al momento más feliz de nuestras vidas. Habrá que creerle, porque de eso se trata, de perseguir utopías para seguir vivos.

+ 500+50 podrá visitarse hasta noviembre, de lunes a viernes, de 9 a 18, y los sábados,  de 14 a 18, en la Avenida Del Libertador 16.208, San Isidro. Visitas especiales para establecimientos educativos. Para toda la familia, gratis y con el apoyo de la Universidad Austral Interamericana, Pizzini y La Perseverancia Seguros. Más información, centraldeprocesos@sanisidro.gov.ar / 4512-3210.

San Isidro, 21 de septiembre de 2019