Organiza y produce la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. Entrada gratuita

Anoche, la Plaza Castiglia mostró una postal distinta a la habitual con casi 1000 personas que se acercaron al paseo de Don Bosco y Garibaldi, San Isidro, para disfrutar de Urraka, como parte de la agenda gratuita de Humor en Verano. Y vaya si disfrutó. Desde las 20.30 y durante casi una hora, la compañía cautivó a una platea de grandes y chicos, entre música en vivo, mucha percusión, algo de vientos y danza, y una comicidad a prueba de edades.

“Fue un espectáculo que sintetizó del mejor modo nuestro objetivo con la agenda estival, calidad, gran convocatoria, un público muy heterogéneo en cuanto a edades y el espacio público como escenario y punto de encuentro. Además, en este caso, con un valor agregado al tratarse de artistas de San Isidro, lo cual nos encanta porque para eso gestionamos, para darle brillo y visibilidad a nuestros creadores”, explicó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, a cargo de todas las actividades.

Con siete artistas en escena, Urraka desplegó uno de sus shows clásicos, Kutumpra (que no tiene significado, pero suena lindo) y mixturó música ejecutada con objetos de la vida cotidiana en desuso, desde bidones de agua, barriles de metal y tubos de PVC hasta ruedas de bicicleta, tablas de lavar, chapitas de gaseosas y un tanque de combustible de una lancha, con algo de danza y un humor accesible para todos.

“Siempre veía los carteles del ciclo y estar participando este año de esta movida cultural gratuita y en las plazas es un orgullo, sobre todo porque somos vecinos del municipio ¿Por qué cosas en desuso?, para resignificar el objeto, por los sonidos originales que se logran y porque en este contexto el reciclado nos parece un tema central”, dijo Emmanuel Calderón, director del grupo.

Breves historias, a modo de escenas independientes, formaron parte de un show que sin emitir palabra alguna contagió al público desde la fusión de distintas disciplinas, la danza, el teatro y, sobre todo, la música, con pinceladas de rock, reggae, chamamé, electrónica y otros géneros. Y también echando mano a técnicas de la pantomima, con ciertas reminiscencias a las claves humorísticas del cine mudo.

“Vi que estaban armando el escenario y me quedé. Está todo súper bien, la propuesta, la organización, ¡la noche! y la posibilidad de hacer un programa diferente. Es chiquito, tiene un año y medio, pero como es algo musical veremos cómo le resulta”, dijo la vecina Daniela Ordoñez con su hijo Ignacio en brazos, que se quedó entusiasmada hasta el cierre del show.

En tanto, chicos y chicas siguieron todo trepados a los árboles bajo la vista de sus padres y se pusieron en cuclillas en sus butacas para ganar en altura y no perderse detalle alguno, y adultos, que enseguida entendieron los códigos de esta compañía creada hace once años, se prendieron con los juegos de palmas que bajaban desde el escenario.

“Seguimos a Urraka por todos lados y tenerlos cerquita y en esta plaza es genial. Un show espectacular”, sostuvo Ximena Báez, que llegó con su hijo Ciro (8), se acomodó con varias amigas, con sus respectivas hijas, en una mesa del paseo y armó un gran pic nic con vista al espectáculo.

El que no conocía nada de la compañía era Erik Giménez (25), vecino de Morón, que presenció la función con su compañera Victoria y su hijo Dylan, de casi un año. “Lo leímos en Internet y nos largamos. Divertido, creativo, excelente. Nosotros también somos músicos y hacemos malabarismo extremo. El arte es el camino”, dijo convencido el joven, mientras los artistas se despedían tras casi una hora de espectáculo y bajo un cerrado aplauso.

+ La agenda estival seguirá mañana, 2 de febrero, a las 19, en la Plaza Belgrano (Céspedes y Deán Funes, Villa Adelina), con La Pipetuá. Un mix de disciplinas, de comedia física, teatro de imagen y artes circenses a nuevas tecnologías, artes plásticas y más. Si llueve, al 7/2.

+ Humor en Verano se extenderá hasta el 22 de marzo y su programación puede consultarse en cultura.sanisidro.gob.ar

San Isidro, 1 de febrero de 2020