Se realizó en la playita de arena de Pacheco, Martínez, desde las 21, con food trucks y ambiente muy familiar

Con muchísimas bicicletas y mantas desplegadas frente a la pantalla donde los Beatles escapaban en Anochecer de un día agitado de sus fans al borde del delirio, anoche concluyó el ciclo gratuito Bicicine en la Playa, que desde el jueves pasado y en tres veladas seguidas reunió a unas 2500 personas de todas las edades en la playita de arena de Pacheco y el río.

“Desde la primera función, hace cinco años, la gente entendió perfectamente la consigna, pero vemos con mucha alegría cada vez más gente llegando en bicicleta y con sus lonas, y dispuesta a compartir el espacio público y una experiencia distinta a cualquier otra que comienza antes y se extiende mucho más allá de la proyección”, expresó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro, a cargo de la organización y producción del festival, junto con la Fundación Cinemateca Argentina (FCA).

Así, en la función más concurrida del ciclo 2020, casi mil personas conformaron anoche una platea heterogénea en cuanto a edades y disfrutaron de los Beatles en este falso documental (1964) de Richard Lester, que en tono de comedia musical se convertiría en un ícono de la cultura pop y antecedente de los videoclips musicales que se popularizarían en los 80.

“Nos gusta mucho esta situación de cine al aire libre, tan poco habitual. Vimos la película de ayer y seguimos con los Beatles, un éxito asegurado”, dijo Enrique Chammah, cuando buscaba lugar con una reposera colgada en la espalda y con la de su pareja en mano, y poco antes de la gira de los cuatro de Liverpool, con sus fans al borde del desmayo, un manager desquiciado, un supuesto abuelo de Paul que se suma a sus andanzas y ellos queriendo escapar, al menos por un instante, de ese mundo de mega estrellas.

Como parte ineludible del programa, un pintoresco patio de comidas alimentado por food trucks que no tuvieron pausa. “Hace muchísimos años que no veníamos a este lugar, está muy cambiado, muy cuidado, lindo. Llegamos al mediodía y seguimos para ver la película”, coincidieron en las largas mesas del patio Betina Monzón y Daniel, su marido, que llegaron desde Belén de Escobar con su hijo Mateo, de seis años.

Una postal de los tres noches, bicis de todos los colores y tamaños, al igual que las mantas, equipos de mate o terere, comida casera o las idas y vueltas a los food trucks, con las luces de la ciudad de Buenos Aires muy al fondo, como sólo en ese rincón de Martínez pueden verse.

“Es una noche espectacular. Trajimos agua, fruta y ahora mi esposa con nuestros dos hijos está comprando la cena en los food trucks”, expresó sobre la lona el vecino de Boulogne Hernán Surdo, que en su primera vez en este ciclo vino con frutas varias y botellas de agua mineral.

Un ciclo que tuvo a la risa como aliada y arrancó con La gran aventura de Pee Wee (1985) y ese entrañable personaje recorriendo Estados Unidos en busca de su bicicleta robada y siguió con Un buen año (2006), comedia romántica de Ridley Scott con Russell Crowe en el rol de Max Skinner, un exitoso en el mundo de la bolsa en Londres que viaja a la campiña francesa para vender un pequeño viñedo heredado de su tío. Pero nada es tan simple como parece, menos el amor que se le presenta inesperadamente.

“El ciclo es un clásico del verano, la gente vuelve todos los años y además, como ocurrió con esta película remasterizada de los Beatles, que se vio y escuchó tan bien, mucho público nuevo. Tres noches mágicas con films festivos que la gente disfrutó con ganas”, dijo Marcela Cassinelli, presidenta de la FCA.

Poco antes, Gastón Díaz seguía con la cabeza el ritmo de la banda sonora del film, como She loves you, And I love her y Tell my why. “Escuchaba rock nacional, pero desde que escuché a Paul en persona… No podía perdérmela”, aseguró el vecino de Villa Ballester, junto a su hijo de ocho años que sucumbió al cansancio. “Se portó bárbaro”, agregó su esposa Laura Sardi, en referencia a Marcos, de casi dos. Un coqueto caniche que a lo largo de la película, desde su falda, apenas se hizo notar.

+ Bicicine en la Playa fue parte de Humor en Verano en San Isidro, una agenda gratuita de actividades culturales que del 25 de enero al 22 de marzo llega a plazas y espacios públicos. La próxima cita, el domingo 23 de este mes con el Carnaval en Boulogne.  En la Avenida Rolón y Olazábal, desde las 19 y con dieciséis murgas en escena.

San Isidro, 16 de febrero de 2020