Artistas en cuarentena: ocho preguntas, cortitas y al pie, para conocer un poco más a nuestros creadores

Baterista de lujo, tocó con Paquito D’Rivera, Ute Lemper, Bill McHenry y Chick Corea, nada menos. En 1999 fundó Escalandrum, uno de los grupos más importantes de la escena musical argentina, con el que se llevó el Gardel de Oro 2012 por el disco Piazzolla plays Piazzolla. También lidera Pipi Piazzolla Trío, ganador del Carlos Gardel 2016 al Mejor Álbum de Jazz. Hablando de jazz, también es uno de los músicos que suele animar las noches del ciclo San Isidro Jazz & Más. Además, por si hace falta aclararlo, es el nieto del gran Astor.

-¿El momento tan especial que estamos atravesando impulsa o desactiva tu faceta creativa?

-Esto incentiva, sin duda, mi faceta creativa. La verdad es que tengo mucho más tiempo de practicar en la batería, casi todo el día. Antes estaba mucho tiempo fuera de casa, muy ocupado, y eso me quitaba espacio para sentarme a practicar con la intensidad con la que lo estoy haciendo ahora. Además, apuntando a la enseñanza, algo que me gusta mucho, estoy diseñando nuevas maneras de educar. Y aprovechando también para escuchar mucha música, crear y componer. Definitivamente, es un momento muy creativo.

-¿Qué obra/boceto/proyecto surgió o estás plasmando durante la cuarentena?

-Estoy escribiendo un nuevo libro de batería pensado para poder tocar tango moderno con ese instrumento. Ya escribí 50 páginas, está muy desarrollado y con muchos detalles. Además, como te decía, estoy componiendo música para cuando me vuelva a juntar con mi trío, con el que ya tenemos tres discos (el último, Rata, salió el año pasado), y también estoy craneando cosas para hacer con Escalandrum. Estaría buenísimo poder preparar todo el material para los 100 años que cumpliría mi abuelo el año que viene.

-¿Libro, película, canción, pintura u hecho artístico que más te parezca que sintetice o nos pueda ayudar a comprender (transitar) este momento?

En mi caso me funciona mucho ver películas, realmente me hace muy bien, me hace relajar, pensar en otra cosa. Es un momento muy lindo que comparto con mi familia. Por supuesto, también escuchar música, pero lo que más hacemos en estos tiempos y siempre es juntarnos a cocinar.

-¿Cómo pensás que está influyendo e influirá la pandemia al momento de pensar y concretar un hecho cultural?, por lo que se ve en las redes sociales ya  hay mucho material artístico relacionado con este tema.

-Deseo que la gente no tenga miedo de volver a juntarse y que podamos regresar a la vida normal que teníamos antes de la pandemia. De todos modos, creo que habrá cosas que van quedar a partir de esta experiencia, como el uso mucho más intensivo de las redes y la educación on line. Eso sería muy ventajoso para evitar que un alumno tenga que viajar desde La Plata, Córdoba o Rosario para tomar una clase de batería.

-Museos virtuales, cine virtual, muestras virtuales, recitales virtuales, teatro virtual, pantallas de por medio ¿Qué te sugiere?

-Creo que todo eso se va a instalar, pero el vivo, sin duda, seguirá funcionando. Lo virtual será un complemento.

-¿Tu lugar favorito en estos días en tu casa?, ¿por qué?

-Mi sala, donde practico y doy clases, y también la cocina, donde se junta la familia a charlar, cocinar y comer. Son los dos lugares en los que más disfruto estar, pero incluso desde antes de la pandemia. Fue así de toda la vida, siempre fui de estudio y cocina.

-De esta, ¿saldrás mejor artista?

-Ojala que sí, estoy trabajando duro para mejorar y resolver distintos aspectos artísticos. De todos modos, la realidad es que lo mejor para mejorar es tocar en vivo y ya van casi dos meses que eso no ocurre. Por más que practiques todos los días en tu estudio la experiencia de la actuación en vivo es irremplazable.

-De esta, ¿saldrá una sociedad peor, igual o mejor?

-Espero que salga una sociedad mejor, pero no lo puedo saber. Desde mi más profundo ser deseo que salgamos mejores y que hayamos aprendido del momento que estamos viviendo.