Hasta el feriado del lunes 23, de 12 a 23, en el Bajo de San Isidro y con formato Take Away Plus

Lucecitas y banderines de colores, mesas al aire libre y un público que disfrutó con ganas de la primera jornada del festival Bocas Abiertas, que en su VIII edición dejó atrás el Centro Municipal de Exposiciones para desembarcar en las veredas y en los espacios abiertos de una treintena de restós, y en áreas públicas de esparcimientos para evitar todo tipo de aglomeración. Hasta el feriado del lunes próximo, de 12 a 23, con los cuidados sanitarios necesarios, en modo Take Away Plus y con las ganas intactas de compartir un buen momento en torno a platos tan simples como riquísimos.

Este festival es una forma de cuidar el trabajo de los gastronómicos y de estimular el encuentro de los vecinos al aire libre y con todos los protocolos, y que es posible por el gran trabajo de los distintos equipos municipales en sinergia con el sector privado. San Isidro está funcionando en un 85 por ciento y con muy buenos resultados desde el punto de vista sanitario”, expresó anoche el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, en el acto inaugural del evento, organizado por la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro y la asociación civil Gastronómicos del Bajo de San Isidro.

A su lado, Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura del municipio, recordó que este es el primer evento totalmente presencial de su área desde el inicio de la cuarentena. “Bocas Abiertas es un claro ejemplo de la voluntad del gobierno municipal de cuidar a los emprendedores y a las fuentes de trabajo, recordar por qué somos comunidad, cuáles son los lazos que nos unen y cómo debemos cuidarnos entre todos. Es volver al barrio, a transitar sus parques, mirar el río, celebrar nuestra identidad y entender que no se trata de sobrevivir, sino de prevalecer”, sostuvo la funcionaria.

Para llegar en bici, caminando o en auto, el Bajo está listo para recibir con una cocina riquísima, sin falsas expectativas y que no para de renovarse. Platos simples y ricos, para comer en la vereda o en los coquetos jardines de los locales, en los parques públicos o en casa. También, como parte del paseo, el arte de los artistas de Puertas Adentro y Puertas del Bajo en gazebos azules y en la vereda de Tiscornia, al lado de la rotonda, y la música en vivo muy tranquila y en formato acústico, que sonará en lugares estratégicos.

Así, para no perderse bocado, el barrio fue dividido en cinco zonas, más una invitada de lujo, El Alto (Avenida del Libertador), todas incluidas en un mapa digital disponible en las redes sociales de los organizadores.

“Ir de un restó a otro o llenar la canasta de la bici y comer algo rico en el pasto con vista al río, o tomarse una cervecita, también hay cafeterías y pastelerías. ¿Los cocineros?, muy entusiasmados. Nuestro plan es juntarnos entre amigos colegas, cocinar y, con ese plato, hacer felices a otros. Esa es nuestra mayor felicidad”, aseguró el chef Diego García Tedesco, de Gastronómicos del Bajo de San Isidro y organizador del festival junto a su colega Nacho Echeveste.

Más allá de la carta habitual, los restós participantes (con cartel en la fachada que los identifica como tales) ofrecen uno o dos menús “Bocas Abiertas”, a precio accesible, de rápido despacho y en vajilla y servilletas descartables. De tabla de rabas, muzzarelas rebozadas y nachos con guacamole, el Chori cheto (butifarra ahumada en pan bao con kimchi), chivito canadiense, hamburguesas y empanadas varias, la clásica bondiola BBQ con coleslaw y vieiras en ceviche y gratinadas a rolls vietnamitas en papel de arroz con salsa sweet chili, reducción de soja y semillas de sésamo, entre una lista extensísima.

“Nos pareció genial. Hace mucho que no veníamos al Bajo. Está lindísimo”, coincidieron sin sacarse el barbijo Paula Ibarra y María José Bartolomeu, en la vereda de Taller. “Riquísimo, el domingo volvemos, pero todavía no sabemos a qué restaurante. Sí, seguro vamos a pedir otro menú Bocas”, sostuvo en Horno Bar Ezequiel Huidobro (27), de Acassuso, junto a su novia y bajo las lucecitas de una noche que –aseguraron- bien vale la pena revivir.

DIVISION POR ZONAS
ZONA 1
Primera Junta y Tiscornia (próximo al río)
RESTÓS: CHIVITO DEL FARO, MOOD BEER HOUSE, LOWELLS Y TALLER.
ARTISTAS: Gazebos de artistas, talleres y ateliers. En la rotonda de Primera Junta y Tiscornia.
Área de esparcimiento: Parque Público cercano. Puerto de San Isidro.

ZONA 2
Primera Junta y Tiscornia (próximo a las vías del tren)
RESTÓS: BESTIA, PAUSA CAFÉ, FORCHETTA, HOME DELI, RUKA GARDEN, LA PANCHA Y MAMBA.
Área de esparcimiento: Parque Público cercano. Puerto de San Isidro.

ZONA 3
La Salle/Belgrano
RESTÓS: CLUB DEL BAJO, LOCOS X EL ASADO, BLU CAFÉ Y COMITÉ WINE.
Área de esparcimiento: Parque Público cercano, Del Barco Centenera y el río. 

ZONA 4
Roque Sáenz Peña
RESTÓS: LA VACA, HORNOBAR, BASTA DE HUMO Y JACINTO.
Área de esparcimiento: Parque Público cercano, Roque Sáenz Peña y el río, y Huerta Comunitaria cercana, Camino de la Ribera y Los Sauces.

ZONA 5
Clubes náuticos sobre Sebastián Elcano, entre Perú y Alvear.
RESTÓS: PERÚ BEACH, EL MOLINO, MALLOY’S, FREDAY’S, LE LE DEL RIO
Área de esparcimiento: Parque Público cercano, Almafuerte y el río, y El Águila, entre Perú y Alvear.

ZONA INVITADA: “EL ALTO”
Avenida Del Libertador, entre 25 de Mayo y Don Bosco.
RESTÓS: EL CHEF Y LA BACHA, FORTI, AGAVE, L’ATELIER, ANDY’S BAKEHOUSE Y TOFFEE PASTELERIA.

+ El festival tiene como sponsors a Imperial, Oliovita, Rappi, Essen y Aperol. Podés consultar el mapa aquí.

San Isidro, 21 de noviembre de 2020