Se realizó ayer, de 12 a 16, en la Plaza 12 de Octubre, en Beccar, con participación gratuita

La Plaza 12 de octubre, en La Cava, Beccar, fue ayer el eje de una actividad que es un clásico del barrio: La Jornada de Lectura, organizada en el marco del programa Entornos Creativos, de los Ministerios de Cultura, Educación y Desarrollo Social de la Nación y la Fundación Crear Vale la Pena. Una jornada que involucró en su organización a una veintena de entidades del barrio y en la que colaboró activamente el Programa Abuelos de Cuento, de la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro.

“Todo esto representa el trabajo muy fuerte que se está haciendo desde el área de Educación, tanto desde el gobierno nacional como provincial. Un trabajo muy vinculado con las instituciones barriales y en una jornada con fuerte presencia de los establecimientos educativos y las ONG del barrio”, expresó el Intendente de San Isidro, Gustavo Posse.

La urbanización fue el tema central de la jornada, que se extendió de 12 a 16 y tuvo como disparadores diversas actividades surgidas de las entidades locales, dibujo y pintura, música y textos elaborados por los participantes que colgaban de los árboles, y textos leídos y narrados en boca de los Abuelos de Cuento.

“Abuelos de Cuento es uno de nuestros programas más luminosos que en esta oportunidad viene a ocupar con sus libros y voces esta plaza, junto a entidades de La Cava. Para nosotros, esto representa sembrar la semilla de la lectura y la literatura en niños y niñas”, comentó Eleonora Jaureguiberry, subsecretaria general de Cultura de San Isidro.

En la carpa de los Abuelos se narró, a tono con la propuesta, el cuento El pueblo que no quería ser gris, con textos de Beatriz Doumerc e ilustraciones de Ayax Barnes, a metros de un gran panel con las siluetas de los edificios de una ciudad gris a la que los chicos le fueron dando color. No dejó de girar la Rueda de Palabras, un juego de palabras a modo de ruleta que en vez de números ofrecía coplas, colmos, trabalenguas y adivinanzas, y que todos dejaban, a modo de premio, con un librito o una botellita con un poema en su interior.

“También leímos libros-álbum a los más pequeños, en un sector un tanto más intimista, y narramos sobre el escenario El romance de Don Gato, una poesía de María Elena Walsh, Un viaje en taxi, de María Teresa Andruetto, y El canto de las ballenas, de Dyan Sheldon (textos) y Gary Blythe (ilustraciones)”, comentó Graciela Deza, coordinadora del programa.

Esta jornada se inició en 2012, en el interior de Casa de Galilea, pero al año siguiente se trasladó a la plaza. Hoy casi una veintena de entidades barriales aúnan esfuerzos en su organización, como Cilsa, las escuelas N° 25 y Santo Domingo Savio, La Biblioteca Popular Cava Joven, la Biblioteca del Sauce, la ONG Cicodi y la Fundación La Nona, entre otras.

“Todo esto es un ejemplo de organización del barrio, una forma de entender que los aprendizajes deben darse dentro y fuera del aula, y que los adultos debemos entramarnos y darle valor a los niños y jóvenes del barrio, que produce una enorme riqueza cultural”, coincidieron Jorge Gamarra, educador de Casa de Galilea, y Julia Quintiero, tutora del programa Entornos Creativos, de la Fundación Crear Vale La Pena.

A metros de la carpa de los Abuelos, Romina López, bibliotecaria de la Escuela N° 25, observaba a sus alumnos ensimismados en el cuento que una abuela les narraba. “Los chicos saben bien de qué se trata, porque los Abuelos suelen venir a nuestra escuela. Tal vez alguno se distrae un poco con la música que viene del escenario. Acá no es lo mismo que en el aula, pero ellas siempre, indefectiblemente, terminan atrapándolos”, aseguró.

+ Abuelos de Cuento lo forman un centenar de abuelos, mayores de 50 años, que fomentan en forma gratuita el hábito de la lectura a chicos de entre 2 y 12 años, en escuelas públicas y privadas del municipio.

San Isidro, 4 de octubre de 2018