Artistas en cuarentena: ocho preguntas para conocer un poco más a nuestros creadores

Viene de una familia numerosa y musical, y de niña soñó con ser guardaparque. Es musicoterapeuta, viajera de alma, cocinera de oficio, docente y una de las cantautoras para niños y familias más destacadas y populares del país. Los paisajes y los ritmos de nuestro país y de América latina la inspiran. Chacareras, carnavalitos, zambas y chamamés, guitarras, sikus y quenas son parte de sus sonidos. Pero también se le animó al rock con su sexto y último disco (2019) Risas del rock, con la participación de Ricardo Mollo, Eruca Sativa, Antonio Birabent y Leonardo Sbaraglia, en todo un homenaje a ese género.

Es porteña, nació en noviembre de 1970, llegó al Teatro Colón, al ND/Ateneo y a La Trastienda, al Teatro Metropolitano, a Ciudad Cultural Konex, al Centro Cultural Recoleta, al Teatro San Martín, a las más importantes ferias de libros y también a las plazas. Fito Páez, Iván Noble, Palo Pandolfo, Mariana Cincunegui y Kevin Johansen subieron a sus escenarios, recibió el Premio Carlos Gardel al Mejor Álbum Infantil (2016) por Risas del Sol, compuso más de 60 canciones para Paka-Paka, coló las voces y las risas de los chicos de La Escuela Yamuni, de la Isla del Sol, Lago Titicaca, Bolivia, en el CD Risas del Viento, es la curadora del espacio para la infancia del Centro Cultural Kirchner (CCK), fundó el Jardín Risas de la Tierra, en Palermo, una institución de educación artística que canta y baila, y hasta se hizo el tiempo para escribir el libro Crianza y Arte. La magia de aprender.

Además, Magdalena es una de las grandes animadoras de la agenda de invierno de la Subsecretaría General de Cultura de San Isidro. Encendidos shows, junto a la Gran Banda, en los que cantó y bailó de lo lindo, tocó la guitarra y la flauta, se acompañó con el piano e hizo saltar de sus butacas a cerca de mil personas, sin importar edades, entre rondas de carnavalitos, huaynos y chacareras.

-¿El momento tan especial que estamos atravesando impulsa o desactiva tu faceta creativa?

-Es un momento complejo, multicolor. Pasan tantas cosas a la vez dentro de las casas, en el trabajo, en el interior de cada uno y de cada una, y esto también se refleja en mi faceta creativa. Por momentos tengo una explosión de intimidad hermosa con mis hijos, jugando en casa, y eso queda en evidencia al componer, y en otros momentos siento una tensión enorme tratando de sacar adelante mi escuela, Risas de la Tierra. Me preocupa lo que sucede alrededor con la gente que está sufriendo mucho, con la gente más vulnerable. Mi faceta creativa está hoy al servicio de comunicarnos mejor, de acompañar a las familias, de realmente intentar que el lenguaje artístico sea un lenguaje que nos encuentre y nos ayude a recorrer esta situación con mayor fluidez.

-¿Surgió alguna canción/ boceto/ proyecto durante la cuarentena? Si no fue así, ¿qué tipo de canción te gustaría plasmar o comenzar a plasmar en estos momentos?

-Surgió Quién soy, una canción hermosa que apareció una noche en la que estaba pensando en todo esto que estamos atravesando. Una situación en la que nos vamos transformando y en la que el planeta también va cambiando. Esta canción expresa ese sentimiento. También surgió El ritual de las buenas noches, que consiste en subir casi todas las noches una canción que nos prepara para el descanso. Muchos artistas se sumaron a este ritual, desde León Gieco, Ligia Piro y Lula Bertoldi hasta Sol Mihanovich, entre muchos otros, además de colegas de la música infantil. Realmente estoy muy contenta con el tiempo que le estoy dedicando a comunicarme con los niños y las niñas, y sus familias, del modo en que hoy nos es posible.

-¿Libro, película, canción, pintura o hecho artístico que más te parezca que sintetice o nos pueda ayudar a comprender (transitar) este momento?

-Me resulta difícil elegir una obra que sintetice y nos ayude a comprender este momento. Me parece que una característica de todo esto es la multiplicidad y la diversidad. Entender que podés estar feliz en tu casa y en un instante sentirte agobiado. Me parece clave estar permeable a que esta experiencia la podemos atravesar y seguir adelante sin quedarnos atascados en cada sentimiento. Volviendo a la pregunta, creo que tiene que haber todo tipo de canciones, películas, obras de arte, porque el arte expresa las cosas que nos pasan. Eso es lo maravilloso del arte. Más que en una obra en particular, prefiero pensar en múltiples pinceladas de todas las expresiones artísticas.

-¿Cómo pensás que está influyendo e influirá la pandemia al momento de pensar y concretar un hecho cultural? Por lo que se ve en las redes sociales ya hay mucho material artístico relacionado con este tema.

Para los artistas es muy complejo, en especial para los que viven exclusivamente de sus presentaciones. Todos nos estamos preguntando cómo vamos a concretar nuestro trabajo como agentes de cultura y muchos somos los que nos autoconvocamos para ver de qué modo transformar estos momentos en trabajo concreto, más allá de lo que cada uno comparte gratuitamente en sus respectivas redes. Por otro lado, se nos pide mucho. Instituciones, organizaciones sociales o familias que me escriben para que le cante una canción a su hijo enfermo. Creo que los artistas estamos acompañando de muchas maneras. En definitiva, me parece que la sociedad toda se va a transformar y con ella, por supuesto, los hechos culturales, que ya están reconvirtiéndose. Creo que hay que mantener una actitud abierta para ver qué formas van tomando los hechos culturales y estar muy atentos para que estas nuevas manifestaciones nos expresen de la mejor manera como artistas.

-Museos virtuales, cine virtual, muestras virtuales, recitales virtuales, teatro virtual, pantallas de por medio ¿Qué te sugiere?

-Lo virtual es extenso, complejo. Hay que ponerle límites y aprender a regularlo, pero también debemos valorarlo y reconocerlo, porque para muchos es la única forma de comunicarse. Habitar la intimidad de la casa y la propia soledad sin pantallas, pero también habitar el encuentro con las otras y los otros a través de lo virtual, que por suerte está para acompañarnos.

-¿Tu lugar favorito en estos días en tu casa?

-En tiempos de desayuno, mi lugar favorito es la cocina y viendo el jardín. Me preparo un mate o un té con naranja y manzana, anís, cardamomo y, a veces, miel. Esas infusiones las acompaño con una chapatis de harina integral y ahí me quedo tranquila, mirando el jardín por la ventana. Es uno de los momentos más lindos del día.

-De esta, ¿saldrás mejor artista?

-Creo que sí, que saldré mejor artista. Me parece que para muchos estos tiempos significan correr el velo y reflexionar en lo que es verdaderamente importante, de pensar en todo ese peso que venimos trayendo y ya no queremos seguir cargando. Entender qué es lo que nos resulta importante mirar, atender, cuidar y alimentar. Todo ese aprendizaje se va a expresar en mi ser artista, seguro que sí.

– De esta, ¿saldrá una sociedad peor, igual o mejor?

-Espero que salga una sociedad mejor. Ya está habiendo muchos cambios a nivel del medio ambiente, de la forma de relacionarse de las familias. Dependiendo de los recursos y del equilibrio emocional, hay muchas familias que están disfrutando de este tiempo de intimidad en las casas. Acompañar más a las infancias y darnos cuenta de que la familia es tan importante como la escuela son conocimientos invaluables que estamos adquiriendo. Los chicos y las chicas están aprendiendo a vivir una vida cotidiana en sus casas, a estudiar en sus casas, a compartir y encontrarse con sus amigos y amigas en el campo de lo virtual. Atravesar esta crisis buscando un equilibrio en comunidad es un conocimiento maravilloso, un verdadero tesoro.